Beneficios del baño sauna
- José Luis Ortiz
- 31 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 2 ago 2025

El baño sauna, una práctica ancestral presente en culturas como la finlandesa, ha sido objeto de múltiples estudios científicos en las últimas décadas. Los resultados indican que su uso regular puede generar beneficios significativos para la salud cardiovascular, el bienestar general e incluso una reducción en la mortalidad. A continuación, se detallan los principales beneficios respaldados por la evidencia científica:
1. Reducción de la mortalidad general
Estudios longitudinales, como los realizados en Finlandia, muestran que el uso frecuente del sauna (4 a 7 veces por semana) se asocia con una reducción de hasta un 40% en el riesgo de muerte por cualquier causa, comparado con quienes lo usan una vez por semana.
Laukkanen et al., encontraron que los hombres que usaban sauna 4-7 veces por semana vivían más tiempo y tenían menor riesgo de muerte súbita, enfermedades coronarias y accidentes cerebrovasculares.
2. Mejora de la salud cardiovascular
El calor del sauna provoca una vasodilatación (ensanchamiento de los vasos sanguíneos), lo que mejora la circulación y reduce la presión arterial temporalmente. Con el uso regular:
Se reduce el riesgo de hipertensión arterial.
Se mejora la función endotelial (salud de los vasos).
Se favorece la recuperación cardiovascular tras el ejercicio.
Se ha comparado el efecto del sauna con el de una sesión de ejercicio moderado en términos de aumento de la frecuencia cardíaca y la sudoración.
3. Reducción del riesgo de enfermedades neurodegenerativas
El uso regular del sauna también se ha relacionado con una disminución significativa en el riesgo de enfermedades como el Alzheimer y otras demencias.
Un estudio de 2017 reveló que los hombres que usaban sauna con frecuencia tenían un 66% menos riesgo de desarrollar demencia.
4. Efectos antiinflamatorios y en el sistema inmunológico
El calor induce la producción de proteínas de choque térmico (heat shock proteins) que ayudan a:
Reducir la inflamación crónica.
Proteger las células del estrés oxidativo.
Mejorar la función inmune.
5. Mejora del estado de ánimo y el bienestar emocional
El sauna estimula la liberación de endorfinas y ayuda a reducir el cortisol, la hormona del estrés. Esto:
Alivia la ansiedad.
Mejora el sueño.
Disminuye síntomas depresivos leves.
Muchos usuarios reportan una sensación profunda de relajación y claridad mental tras el uso del sauna.
6. Desintoxicación y limpieza de la piel
La sudoración intensa facilita la eliminación de toxinas y la limpieza profunda de los poros, lo que:
Mejora la salud de la piel.
Favorece la regeneración celular.
Aumenta la oxigenación de los tejidos.
7. Alivio del dolor muscular y articular
El calor húmedo o seco del sauna ayuda a relajar los músculos, disminuir la rigidez y aliviar el dolor, especialmente en casos de:
Artritis.
Fibromialgia.
Dolores musculares post-ejercicio.
Recomendaciones:
Duración ideal: entre 10 y 20 minutos por sesión.
Hidratación antes y después es esencial.
Contraindicado en personas con ciertas enfermedades cardiovasculares inestables o deshidratación severa.
Referencias
Laukkanen, T., Khan, H., Zaccardi, F., & Laukkanen, J. A. (2015). Association between sauna bathing and fatal cardiovascular and all-cause mortality events. JAMA Internal Medicine, 175(4), 542–548. https://doi.org/10.1001/jamainternmed.2014.8187
Laukkanen, T., Kunutsor, S., Kauhanen, J., & Laukkanen, J. (2017). Sauna bathing is inversely associated with dementia and Alzheimer's disease in middle-aged Finnish men. Age and Ageing, 46(2), 245–249. https://doi.org/10.1093/ageing/afw212
Mero, A., Hirvonen, P., Saunamäki, T., & Huhtaniemi, I. (2008). Effects of far-infrared sauna bathing on recovery from strength and endurance training sessions in men. SpringerPlus.







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